Enviado por webmasterel 28/5/2006 12:14:35 (1871 Lecturas)
Una sincera Amaia se confiesa en la revista Marie-Claire, reconociendo lo bien que le ha venido sus conversaciones con su psicóloga coincidiendo con la crisis de los 30. "Es cierto que ahora no me tomo las cosas de la misma manera. Soy muy natural y demasiado impulsiva, y poco a poco voy tranquilizándome, viendo la vida de otra manera. De todos modos, le doy muchas vueltas a la cabeza, sobre todo a mi vida personal, y en verano empecé a ir al psicólogo. Estoy encantada. Se llama Isabel y hemos empatizado desde el primer día. Le cuento lo que siento y me ayuda a vaciarme. Como terapia es estupendo. Es una pena que mucha gente siga viéndolo como algo peyorativo o de lo que avergonzarse. No pasa absolutamente nada. En la vida tenemos tantas cargas, que poder pagarse un psicólogo es un lujo. Hay ciertas cosas que no hablas con nadie que viene bien contar. ¿Llámalo crisis de los 30, aunque todavía tengo 29 años... Era una época en la que también estaba pasando mucho estrés. Y me ha ayudado a sentirme mejor. Lo recomiendo muchísimo más que ir al gimnasio."